Thánatos
Caminaba y caminaba aquel individuo de
frágiles huesos y corta estatura, caminaba lento y seguro pero de forma continua.
Faltaba poco para llegar a la cima y sin embargo no parecía llegar nunca. Con
su regadera llena de agua aligeró el paso en su manía de llegar al final pero
al cabo de un tiempo se cansó y volvió al paso lento y seguro. No podía
recordar cómo era que había llegado ahí, no entendía tampoco por qué lo había
hecho, no implicaba ningún prejuicio a la tarea que le fue encomendada tampoco
esos pequeños detalles.
Caminaba y caminaba mientras las montañas
comenzaron tapar al inmenso sol que pronto se iría del cielo y daría paso a la
noche. Se aferró más fuerte a la dichosa regadera, se acomodó el saco y
continuó. El mar se alzaba imponente debajo de sus pies y el viento resoplaba
con fuerza. El paso se ralentizó pero como siempre, continuaba. Su cabeza
desnuda disfrutaba de los últimos rayos de sol del día y mientras la noche
llegaba decidió que debía dar todo de sí y llegar antes que la luna a la cima.
Paso por paso la cima se acercaba mas mientras ascendía con rapidez la noche se
presentaba con velocidad. La luna se asomaba por arriba del mar y las estrellas
brillaban con un fulgor enceguecedor.
Caminaba y Caminaba con pasos firmes y mucha
celeridad a través de la inmensidad de la torre cuya cima debía alcanzar. El
sol ya se había ocultado y la noche arribaba cuando alcanzó a ver la cima con
claridad. En aquella cima se encontraba una bella rosa. Al ver la cima la
motivación fue suficiente para que comenzara a casi saltar los escalones para
llegar al final del camino. Justo antes de llegar la luna se encontraba en su
punto más alto. Una luna llena y redonda que resplandecía en todo el hermoso
cielo nocturno. Cuando llegó arriba, descubrió que la rosa ya había sido regada
y mientras se esfumaba en el aire, y su cuerpo se convertía en polvo, observó
todos y cada uno de los detalles de aquella hermosa rosa, aquella enorme torre,
aquella brillante luna, aquel enorme cielo, aquel vasto mundo. Y con una última
sonrisa, se esfumó.

Me gusto mucho, se lee rápido y queres terminarlo, te deja con suspenso hasta el final. Me gustaron también las palabras que usaste, siento que lo hace mas poético. Zoe Paz Gonzalez
ResponderEliminarme gusto mucho la idea de que al leerlo no se siente como un cuento que carga con toda una historia, es breve y conciso. Lucia Baamonde
ResponderEliminarMe encanta el detalle de que cada uno de los párrafos empieza con la frase "Caminaba y Caminaba". Excelente toque. Gianfranco Recchi
ResponderEliminarTomás: planteás una idea sencilla y clara, bien hilvanada a medida que avanza; sin embargo, los hechos suceden y se resuelven con una linealidad y algunos sobreentendidos que no se pueden reponer y desconciertan. No entiendo la relación con el personaje mitológico que le da título a tu cuento.
ResponderEliminarRever uso de puntuación, construcción de oraciones, repeticiones innecesarias, vocabulario, tildes.
Nota: 6
Graciela Amadio