El mes pasado llegue a Francia, Paris, porque tuve unos
cuantos problemas en donde vivía. Mi esposa me dejo, fui despedido por un error
de otro. Entonces acá estoy empezando de nuevo.
Yo era contador en un banco, y no me gustaba, ya que eso era
lo que mi papa me obligo a ser. Pero como era lo único que sabía hacer decidí
trabajar en lo único que sabía.
Mi primer día de trabajo en un banco de Francia, yo con un
buen traje de negro entraba al banco cuando un pájaro decide defecar encima de
mi traje, ¿linda forma de empezar el día no?
Entraba a las 9 de la mañana y salía a las 6 de la tarde y
ese pájaro no para de perseguirme, esa misma noche en la ventana de mi cuarto
veo al mismo pájaro parado ahí viendo la
ciudad.
El ave entro a mi cuarto, agarro mi billetera salió, así que
decidí salir y recuperarlo, el ave me llevo hasta un museo de arte y suelta mi
billetera. Después consigue un lápiz y lo suelta enfrente mío.
Yo siempre soñé con ser artista, entonces me pareció una
señal. Una semana después puse un puesto en una parte de una peatonal y comencé
a hacer dibujos y los vendía.
Un día un hombre
compra un dibujo mío y me cuenta que es un agente y que podía conseguirme una
galería para exponerme y ser conocido, emocionado acepte sin pensarlo dos
veces. Un mes después una gran galería de arte se abrió llena de mis trabajos. Un
rato después de que abriera fui al baño y vi en la ventana al pájaro que vi la
otra vez. Pero desde que lo vi todo salió de mal en peor. Cuando salí de la
galería después de una exitosa noche un auto me atropella, dejándome en el
hospital, el ave volvió a aparecer en la ventana del hospital y me mira. Yo no
me quede tranquilo porque la última vez que lo vi las cosas salieron mal.
Después de un rato el doctor llega y me dice que mi brazo derecho
con el que dibujaba, quedo con una fractura y que voy a necesitar mucho tiempo
para que vuelva a poder usarlo con normalidad. Como mi sueño de artista quedo interrumpido
por una fractura, seguí como contador.
Mi vida siguió por 2 meses como contador hasta que un día el
mismo pájaro entra por la ventana del banco se para en mi escritorio y se va.
Estaba muy incómodo por lo último que paso, pero después de eso mi jefe me
llama y me dice que merecía un ascenso por el esfuerzo que veía en mí. Cuando
fueron las seis salí de la oficina y me fui al hospìtal y el médico me dijo que
ya no necesitaba tratamiento. Para celebrar mi recuperación y mi ascenso fui a
celebrar a un bar con unos amigos. Tomamos un poco y después volví a mi casa.
Cuando llego a la esquina de la cuadra de mi casa, veo un resplandor saliendo
de mi casa y sí, mi casa se prendía fuego. Me quede afuera lamentando mis perdidas
mientras veía que todas mis cosas se quemaban, y en la rama del árbol que está
en la vereda veo al pájaro viéndome.
Entonces llegue a la conclusión de que todo lo bueno que el pájaro
me daba, me lo sacaba de otras formas. No tenía otra opción que matar al pájaro
antes de que las cosas salieran peores.
Como no tenía lugar donde ir me quede en un hotel, como era
de esperarse tarde o temprano el pájaro apareció, y yo con una sábana decidí
agarrar al pájaro y matarlo. Lo tenia envuelto sacudiéndose entonces decido
pisarlo incontable veces hasta que deja de moverse. Lo desenvuelvo y cuando
abro la sabana el animal no estaba. Atrás de mi lo veo volando hasta empieza a
picarme con el pico y yo al intentar defenderme me caigo de la ventana cayendo
de un segundo piso, quedando invalido, después de eso siempre veía al pájaro
mirándome fijamente, pero esta vez nada bueno pasaba, solo cosas malas .

Me gusta la idea de la historia. Revisaria la redaccion y la puntuación. El cuento no tiene mucha descripción, desarrollaria mas esa parte. Por ejemplo, si no fuera por la foto no tendriamos ni idea de como era ese pájaro. Tambien le buscaría otro titulo. Dolores Lopez.
ResponderEliminarBuenas ides, capaz un par de errores ortográficos pero nada grave. -Juan De Nicotti
ResponderEliminarAgustín: en tu texto se cuenta una anécdota pero necesita mucho trabajo aún para llegar a ser un cuento que involucre y conmueva. La elaboración del discurso y la interacción con el lector no aparecen como aspectos valorados durante la escritura. Repensar qué recursos te ayudarían a dotar de intencionalidad estética.
ResponderEliminarRever tiempos verbales, puntuación, construcción de párrafos, repeticiones innecesarias, ortografía.
NOTA: 5
Graciela