lunes, 28 de agosto de 2017
Extraño hacer ring raje-Ramiro Ohannesian
Una mañana al despertar de un sueño agitado, Ramiro se encontró atrapado adentro de un cuadro, en el cual se podía apreciar un universo paralelo, si bien los primeros días se hicieron extraños, con el tiempo llego a la conclusión de que aunque este colgado con un clavo en una pared, podía observar lo que ocurría a su alrededor sin ser visto de la misma forma. Ramiro disfrutaba el momento, alegre por poder abstraerse del mundo que en tiempos pasados lo aterraba, descansaba sentado en una silla con gran respaldo, de esos que te recostas y se hunden para adentro como si acolchonaran todo tu cuerpo al caer. El panorama dentro del cuadro se veía encantador, sin preocupaciones ni nadie que lo juzgue, al rato se tornaba aburrido por la monotonía de ver siempre el mismo paisaje, entonces decidió salir y pegarse un viaje, no era de espionaje era tocar el timbre y salir corriendo como el ring raje, y aunque estuviese colgado en un museo ya no se robaría los flashes, dejando todo de sí adentro y volando sin equipaje.
sábado, 26 de agosto de 2017
Volar - Santiago Gauna
Una mañana al despertar de un sueño agitado, Santiago se encontró en su cama convertido en un pájaro, pero no era cualquier pájaro, era una especie única, inexistente para la ciencia. Él no sabe como, pero el sentirse único y libre no le molesta en lo absoluto, le agrada sentirse así. Uno podría decir que esta mas que claro que nos agradaría vivir de esa forma, pero, ¿Que hacemos para que suceda?
Esa es la gran duda que tuvo Santiago, hasta que después de una extensa y difícil lucha interna, y externa también ya que su familia a pesar de que era buena, eran excesivamente insistentes en que él tenia que ser un determinado tipo de persona que tal vez no le agradaba.
Santiago a lo largo de su vida sintió que nunca se movió de su zona cómoda, y eso no le permite a ninguna persona progresar o crecer. Sin metas estaba y eso lo hacia sentir como un preso en libertad.
Esa mañana despertó distinto, algo en el había cambiado para siempre. Desayunò con su familia, en silencio, solo se miraban, como si entendieran todo. Les dio un beso en la frente primero a su padre, luego a su hermana, y el mas largo fue para su madre. Sin palabra alguna, la puerta se abrió y un ave salio volando con lagrimas y felicidad, para vivir una verdadera vida.
Esa es la gran duda que tuvo Santiago, hasta que después de una extensa y difícil lucha interna, y externa también ya que su familia a pesar de que era buena, eran excesivamente insistentes en que él tenia que ser un determinado tipo de persona que tal vez no le agradaba.
Santiago a lo largo de su vida sintió que nunca se movió de su zona cómoda, y eso no le permite a ninguna persona progresar o crecer. Sin metas estaba y eso lo hacia sentir como un preso en libertad.
Esa mañana despertó distinto, algo en el había cambiado para siempre. Desayunò con su familia, en silencio, solo se miraban, como si entendieran todo. Les dio un beso en la frente primero a su padre, luego a su hermana, y el mas largo fue para su madre. Sin palabra alguna, la puerta se abrió y un ave salio volando con lagrimas y felicidad, para vivir una verdadera vida.
jueves, 24 de agosto de 2017
miércoles, 23 de agosto de 2017
Cerásus - Ayelén Molina
Una mañana al despertar de un sueño agitado, Ayelén se encontró en su cama convertida en un árbol, un cerezo, para ser específicos.
Un suspiro salió de entre sus tantas flores, salía una por cada sonrisa que se le escapaba, los árboles no sonríen, florecen. Pero esta era una sonrisa triste, pensaba en su familia, los extrañaba de vez en cuando, ellos estaban allí, pero no lograban oírla, no lograban percibirla, los humanos siempre tienen más preocupaciones que ponerse a admirar un triste árbol esperando en una esquina.
Inmóvil, pacífica, sus días se estaban convirtiendo en una rutina, tenía que ver cómo las estaciones cambiaban, el clima variaba, pero ella siempre iba a ser la misma. Era tan extraño ser quien era, ya estaba acostumbrada, siempre tenía que ser la observadora, la que presenciaba las miserias y glorias de los demás, si quería decir algo, sus ramas la oprimían, y en ese momento una lágrima caía, una flor, que luego sería recogida y olvidada, como todo lo que rodeaba su ser.
Invierno, eran incontables los días que habían pasado de la joven siendo un árbol, hacía frío, el color de su tronco había cambiado, ya no tenía ganas de seguir aguantando. Las restantes flores caían súbitamente por aquél abandonado patio donde Ayelén se encontraba.
Al cumplir dieciocho años, la hija de aquella indiferente familia había pasado a mejor vida, cuando era pequeña, sus padres habían plantando dicho árbol en el jardín de su casa, pero este no había crecido hasta que el fallecimiento ocurrió.
Y como dicen, un cerezo significa renacer, comenzar una nueva vida, pero como en esta había pasado desapercibida, decidió irse para siempre, cada quién debía seguir su rutina, porque el tiempo no para por nada y por nadie, porque las personas de olvidan de aquellas almas que alguna vez fueron tan queridas.
La última flor cayó, envenenada, perforada.
Un suspiro salió de entre sus tantas flores, salía una por cada sonrisa que se le escapaba, los árboles no sonríen, florecen. Pero esta era una sonrisa triste, pensaba en su familia, los extrañaba de vez en cuando, ellos estaban allí, pero no lograban oírla, no lograban percibirla, los humanos siempre tienen más preocupaciones que ponerse a admirar un triste árbol esperando en una esquina.
Inmóvil, pacífica, sus días se estaban convirtiendo en una rutina, tenía que ver cómo las estaciones cambiaban, el clima variaba, pero ella siempre iba a ser la misma. Era tan extraño ser quien era, ya estaba acostumbrada, siempre tenía que ser la observadora, la que presenciaba las miserias y glorias de los demás, si quería decir algo, sus ramas la oprimían, y en ese momento una lágrima caía, una flor, que luego sería recogida y olvidada, como todo lo que rodeaba su ser.
Invierno, eran incontables los días que habían pasado de la joven siendo un árbol, hacía frío, el color de su tronco había cambiado, ya no tenía ganas de seguir aguantando. Las restantes flores caían súbitamente por aquél abandonado patio donde Ayelén se encontraba.
Al cumplir dieciocho años, la hija de aquella indiferente familia había pasado a mejor vida, cuando era pequeña, sus padres habían plantando dicho árbol en el jardín de su casa, pero este no había crecido hasta que el fallecimiento ocurrió.
Y como dicen, un cerezo significa renacer, comenzar una nueva vida, pero como en esta había pasado desapercibida, decidió irse para siempre, cada quién debía seguir su rutina, porque el tiempo no para por nada y por nadie, porque las personas de olvidan de aquellas almas que alguna vez fueron tan queridas.
La última flor cayó, envenenada, perforada.
martes, 22 de agosto de 2017
lunes, 21 de agosto de 2017
Cortazar y Lola Lopez
https://soundcloud.com/lola-lopez-966774465/cortazar-y-lola
Cuando hablo de las victimas en Todos los fuegos el fuego, digo Marco e Irene. Se me mezclo todo, deberia haber dicho Jeanne.
domingo, 20 de agosto de 2017
sábado, 12 de agosto de 2017
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Portfolio 3er trimestre -Lelong Nayib
https://sites.google.com/site/ultimoportfolionayib/
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Abrí la mochila para guardar los auriculares y había una ala de Mariposa. La vi y me asuste.. Dos ojos mirándome. Pensé que era un gran bich...
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Me parece que una gran manera conocerme sería contando algo que disfruto hacer, algo que me guste tanto que lo haga propio. Algo que me fasc...
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