domingo, 9 de julio de 2017

Un océano de tinta - Delfina Caradonna

Una mañana al despertar de un sueño agitado Delfina se encontró en su cama convertida en algo que jamás imaginó. Había tenido una semana fatal en el colegio, cerraban el trimestre y los exámenes se habían amontonado de tal manera que el viernes a la noche esperaba más que nunca el momento de acostarse para sacarse el efecto de ese cóctel de conocimientos a base de fórmulas, datos geográficos, históricos y matemáticos que la había embriagado de sabiduría.
Lo que menos quería mientras se dirigía al dormitorio, era cruzar su vista con algún libro, apunte o fotocopia que le recuerde las horas dedicadas a estudiar. 
Mientras se acomodaba entre las sábanas buscando la mejor posición para dejarse arrastrar por los brazos de Morfeo, sintió que su brazo derecho se golpeaba con algo duro, ¡era el libro de Literatura que había quedado debajo de un almohadón! Con furia lo revoleó en medio de la oscuridad, siendo su hermana la víctima del sorpresivo proyectil literario, que dormía en el otro lado de la habitación y la maldijo en un idioma somnoliento.
Mientras se quedaba dormida, recordaba cuántas salidas, chateos y “horas smartphone” había dejado de lado por mantener alta las notas… el sentimiento de “amor-odio” por los libros quedaba evidenciado, ya sabía los motivos por el cual los odiaba, pero en el fondo los “amaba” porque eran su pasaporte para tener unas vacaciones soñadas, tres meses sin estudiar… suspiraba en sus últimos segundos despierta. 
Como era de esperar esa noche fue complicada, las pesadillas no tardaron en llegar, de repente sintió en la nuca los gritos de la profesora de educación física arengándola para que no pare y complete los benditos 30 minutos de trote. Esos alaridos la asustaban tanto que corrió a ocultarse en un pasillo interminable que después se transformó en un laberinto con paredes altísimas, que al acercarse descubrió perpleja que eran libros. ¡Estaba corriendo en el mismísimo laberinto borgeano! Mientras se apresuraba, sus pasos retumbaban en los pisos de madera con tanta fuerza que las paredes vibraban y los libros que estaban mas alto,  comenzaban a caer. ¡Era sin dudas la pesadilla perfecta! Cuando sintió que se empezaba a quedar sin aliento y el cansancio la condenaba a una definición, un antiquísimo y pesado libro con tapas de madera le cayó de punta en la cabeza, dando por finalizado ese maldito sueño.
Un tibio sol invernal derramó su primera gota de luz sobre las mantas revueltas de Delfina.
Como cada mañana, su hermana se había levantado temprano para ir a trabajar tratando de hacer el mínimo ruido, a sabiendas del rosario de insultos que le dedicaría si osaba despertarla, por eso ni se percató de lo semivacía que estaba la cama de Delfina.
Y así, el sueño borgeano había sido el preludio perfecto para un sorprendente efecto kafkiano… debajo de las sábanas rosas descansaba un libro. Delfi se había transformado en un hermoso ejemplar de tapas duras forradas en azul oscuro, con lomo dorado y hojas de papel reciclado cocidas prolijamente a mano con hilos de oro blanco.
Obviamente fue la madre quien descubrió la insólita circunstancia cuando fue a despertarla y entre la sorpresa y el llanto comenzó a leer lentamente cada página. Las hojas eran amarillentas y estaban escritas con letra cursiva en tinta bordó, lo que hacía resaltar mas el texto.
Cada capítulo se había transformado en una etapa de su vida, contaba detalles, algunos inéditos, desde su gestación y la comodidad única e inigualable del vientre materno, pasando por una infancia feliz, alegre y divertida. La madre recordaba muchas de las anécdotas, pero otras no, y los detalles que leía la emocionaban o la irritaban y a veces la hacían sonreír. Pensó en las tantas maneras que se puede contar una misma historia. Cómo cambia el mensaje según el ojo que la ve, según cómo golpea o acaricia en ese momento. También sintió vergüenza cuando leyó qué tan grande podía ser el daño que un padre podía generar a veces con una frase o hasta con el tono que dice una palabra.
También se alegró por las buenas enseñanzas que evidenciaba en sus sentimientos, no le quedaban dudas que haberle mostrado siempre una conducta honesta, decente y generosa, habían sido los cimientos en la formación de su personalidad.
Las cosas cambiaban a partir del capitulo del paso de la primaria al secundario, fue la parte mas cruel que escribió, las diferencias que surgieron y que Delfina expresó desde siempre. Sufría por las amistades no correspondidas, por la competencia, por los celos y la envidia, los males de la época con los que tenía que convivir.
El libro era Delfina gritando desde el fondo del océano de su alma, descarnada, abrumada, desilusionada muchas veces, pero aun así esperando una luz, un amor que la rescate del encierro que la vida le estaba dando.
Los capítulos se sucedían, casi no quedaban momentos ni personas sin recordar, podía mencionar detalles de cada una que se le había cruzado en su vida con total libertad, a todas las había sabido describir y diferenciar, era increíble leer cómo las había “escaneado” a cada una… 
Muchas veces los que parecen que están callados y en otra cosa, simplemente están estudiando la situación y a los personajes. Nunca se debe menospreciar a los silenciosos. Quienes más callan son con frecuencia aquellos que más guardan en su interior, deseosos de ser escuchados y comprendidos. 
Con el tiempo, Delfina encontró su forma de hacerse “oír” a través de su libro. Finalmente, su anhelo por expresar lo que pasaba por su mente, y sobre todo por su corazón, logró plasmarlo en aquel papel reciclado que iba completando cada noche al quedarse dormida. 
Busquen en su interior, en el profundo de su ser encontrarán su propio ejemplar aguardando ser leído por quienes merezcan acercarse a nosotros y conozcan nuestros pensamientos más íntimos, nuestras ideas y todo lo que guarda nuestro alma bien, pero bien dentro de nosotros. 

                                                                       FIN.




Valoración
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Ideas y contenido
Hay ideas potentes y un mensaje claro, enriquecido con detalles que no solo aportan información sino también atraen al lector y lo invitan a una lectura sensible.
El contenido resulta personal y se reconoce en él un intento de originalidad.
Es clara y significativa la relación con la imagen que lo origina.
Hay ideas potentes y un mensaje claro, sin embargo, los detalles solo aportan información y no  atraen al lector ni lo invitan a una lectura sensible.
El contenido resulta poco personal y no se reconoce en él un intento de originalidad.
Es clara y significativa la relación con la imagen que lo origina.
Hay ideas contradictorias o sin desarrollar y el mensaje no es claro. Los detalles solo aportan información y no  atraen al lector ni lo invitan a una lectura sensible.
El contenido resulta poco personal y no se reconoce en él un intento de originalidad.
La relación con la imagen que lo origina no es significativa o es inexistente.
Organización
La estructura interna del texto escrito, el hilo que conduce el significado central, el encadenamiento de  las ideas y los hechos se suceden lógicamente y la información se da en las dosis correctas y en el momento adecuado para que quien lee el texto nunca pierde interés. Las conexiones son fuertes,  es decir que los puentes de una idea a la siguiente son coherentes. El texto se cierra con un sentido de la resolución, atando cabos sueltos,  para un cierre satisfactorio,
La estructura interna del texto escrito, el hilo que conduce el significado central, el encadenamiento de  las ideas y los hechos  no siempre se suceden lógicamente. Hay información innecesaria o se sobreentiende información, de modo  que quien lee el texto  pierde interés. Las conexiones no son fuertes,  es decir que los puentes de una idea a la siguiente no siempre son coherentes. El texto se cierra con un sentido de la resolución, atando cabos sueltos,  para un cierre satisfactorio,
La estructura interna del texto escrito, el hilo que conduce el significado central, el encadenamiento de  las ideas y los hechos  no  se suceden lógicamente. Hay información innecesaria o se sobreentiende información, de modo  que quien lee el texto  pierde interés. Las conexiones no son fuertes,  es decir que los puentes de una idea a la siguiente no siempre son coherentes. El texto se cierra sin un sentido de la resolución, dejando cabos sueltos.
Voz:
Logra construir una voz y un tono creíbles.
El punto de vista y la focalización son los adecuados.
No logra construir una voz y un tono creíbles.
El punto de vista y la focalización son los adecuados.
No logra construir una voz y un tono creíbles.
El punto de vista y la focalización no son los adecuados.
Elección de las palabras:
La elección de las palabras exhibe el uso de un lenguaje y vocabulario rico  y preciso, que emociona y hace pensar a quien lee el texto. No sólo se comunica de una manera funcional, sino de un modo que conmueve.
Hay comprensión del uso particular del lenguaje que hace la ficción, pues incluye algunos recursos y artificios literarios.
La elección de las palabras exhibe el uso de un lenguaje y vocabulario correcto pero que no emociona ni  hace pensar a quien lee el texto. Sólo se comunica de una manera funcional.
No hay comprensión del uso particular del lenguaje que hace la ficción, pues no  incluye algunos recursos y artificios literarios.
La elección de las palabras exhibe el uso de un lenguaje y vocabulario escaso y repetitivo, a veces, erróneo. Se limita a un uso literal que  no emociona ni  hace pensar a quien lee el texto. Sólo se intenta comunicar de una manera funcional, aunque no siempre se logra.
No hay comprensión del uso particular del lenguaje que hace la ficción, pues no  incluye algunos recursos y artificios literarios.
Convenciones
El texto se ha corregido y editado con cuidado, pues no presenta errores en ortografía, párrafos, usos gramaticales, puntuación y mayúsculas.
El texto se ha corregido y editado con relativo cuidado, pues presenta algunos errores en ortografía, párrafos, usos gramaticales, puntuación y mayúsculas.
El texto no se ha corregido y editado con cuidado, pues  presenta errores en ortografía, párrafos, usos gramaticales, puntuación y mayúsculas.
Calificación Definitiva

1 comentario:

  1. Buen texto, pasajes muy bien escritos contrastan con otros menos logrados.
    Rever puntuación, párrafos, uso de algún término.
    NOTA:8

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Portfolio 3er trimestre -Lelong Nayib

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